Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Las alteraciones de la conducta en el contexto escolar es una realidad existente en muchas escuelas de nuestro país. Es frecuente encontrar a niños y niñas que no se integran en las dinámicas educativas de la enseñanza obligatoria al vivenciarla como una imposición, poco motivadora, ajena a sus intereses.

Las causas que provocan este esto son variadas. Su origen se debe tanto a factores externos como internos de carácter biológico y/o psicológico. Es bastante habitual encontrar ambos factores interactuando de forma simultánea en el desarrollo de un trastorno de esas características.

La clarificación de las alteraciones comportamentales es una tarea compleja debido a la falta de acuerdo entre los diferentes autores, así como, las diferentes denominaciones y terminologías utilizadas para ello. Pese a esto, existen ciertos acuerdos en cuanto a tres factores que permiten caracterizar estos trastornos:

-La referencia social como criterio para la identificación y definición del trastorno. El niño no adquiere las normas y reglas que regulan las interacciones sociales propias de su edad.
-la globalidad en la manifestación del trastorno.
-las consecuencias negativas que dichas conductas pueden general en el desarrollo global del niño.

Para que este comportamiento pueda definirse como patológico debe persistir durante un largo periodo de tiempo y el alumno debe tener una inteligencia considerada normal. Este alumnado desarrolla un conflicto consigo mismo y con el ambiente que se manifiesta en conductas como la irritabilidad, la impulsividad o la agresividad. Dependiendo de la etapa del desarrollo psicoevolutivo las reacciones pueden ser diferentes.

En el DSM-IV (2002) First, Allen Frances y Alan Pincus, dicen que un problema de comportamiento es una alteración o perturbación del sujeto con respecto a la norma. Esta cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, engloba los Trastornos de conducta dentro de los llamados Trastornos por Conductas Perturbadoras clasificados según la edad de comienzo: en la infancia (antes de los 10 años) y del inicio de la adolescencia.

En el DSM-V de 2013 se ha establecido una diferenciación entre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) de los trastornos de conducta perturbadora (Trastorno negativista desafiante y trastorno disocial) creándose un grupo centrado en el TDAH dentro de los trastornos del neurodesarrollo.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad es uno de los trastornos más frecuentes en el contexto escolar que aún reconociendo que no puede prevenirse su aparición, si se pude minimizar altamente las consecuencias negativas que puede ocasionar en el proceso de aprendizaje y en el desarrollo integral del niño.

La doctora Isabel Orjales Villar diferencia entre conducta hiperactiva y el Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

La hiperactividad en los niños se considera norma cuando se produce dentro de la etapa de la vida infantil alrededor de los 2 o 3 años. El que un niño sea inquieto no tiene nada que ver con la sintomatología del TDAH.

En el DSM-V se diferencian tres trastornos:
1. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
2. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad especificado.
3. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad no especificado.

Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, el principal cambio se da en la edad de comienzo, el inicio pasa de ser antes de los 7 años a antes de los 12 años. Además incluyen ejemplos indicadores que atienden a los adolescentes y adultos, requiriéndose menos indicadores para el diagnóstico en estos casos que en el caso de los niños. El DSM-V permite hacer un diagnóstico en conjunto de trastorno del espectro autista (TEA) y de TDAH, lo que no se podía hacer con el DSM-IV.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad especificado, es novedad en el DSM-V, “por insuficientes síntomas de desatención”.

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad no especificado, similar al trastorno por déficit de atención con hiperactividad no especificado del DSM-IV.

Para el diagnóstico de TDAH se deben presentar mínimo 6 síntomas asociados a una conducta desatenta y una conducta hiperactiva. Según la predominancia de una u otra sintomatología existen diferentes subtipos de TDAH:

-Tipo predominante combinado: cumple con los criterios de atención y de hiperactividad
-Tipo predominante hiperactivo, no presenta déficit de atención.
-Tipo predominante de atención, cumple con los 6 criterios de déficit de atención pero no muestra impulsividad.

Las dimensiones que quedan afectadas según el tipo de TDAH serían las siguientes:

Déficit de atención: a menudo no prestan atención suficiente a los detalles o situaciones, incluidas las lúdicas; o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades, tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas; a menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente; no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos u obligaciones en el centro de trabajo; tiene dificultades para organizar tareas y actividades; a menudo evita, le disgusta o es reticente en cuanto a dedicarse a tareas que requieran esfuerzo mental sostenido; extravía objetos necesarios para tareas o actividades; se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes y frecuentemente es descuidado en las actividades diarias.

Actividad motriz excesiva: este síntoma es evidente porque no pasa desapercibido. Se manifiesta en una actividad corporal excesiva, desorganizada, a menudo mueve en exceso las manos, los pies y se remueve en el asiento; a menudo abandona el asiento en clase o en otras situaciones en que se espera permanezca sentado; frecuentemente correo o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo; a menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio; habitualmente se mueve como si estuviera con un motor; y a menudo habla en exceso.

Impulsividad: estos niños manifiestan problemas para regular su comportamiento mentalmente. Actúan son reflexionar o planificar la acción previamente. A menudo precipita sus respuestas antes de haber sido completada la pregunta; frecuentemente tiene dificultades para guardar turno y habitualmente interrumpe o se inmiscuye en las actividades de los otros.

Para el diagnóstico de este trastorno, los síntomas deben darse con una intensidad superior a la esperada en un niño, adolescente o adulto, teniendo en cuenta la edad cronológica, mental y la educación recibida. Estos síntomas, en algunos casos, deben estar presentes antes de los 12 años.

En resumen, los niños con TDAH presentan dificultades en el área cognitiva, socioafectiva y emocional caracterizándose por: dificultades para recuperar información de su memoria, para la percepción y control del tiempo, en la organización de materiales y cosas personales, muestran retraso en la interiorización del lenguaje y en su utilización del pensamiento, muestran dificultades para comportarse conforme a las normas y reglas y muestran dificultades para automotivarse, altos niveles de frustración, autoestima baja, ansiedad y tristeza.

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