Ideas sobre Atención a la Diversidad y Escuela Inclusiva

Hasta los años 90 la atención a la diversidad, muy ligada a la Educación Especial y a las necesidades educativas especiales, se enmarcaba en una concepción segregacionista que implicada el desarrollo de un modelo de organización diversificado para cada tipo de discapacidad. Con la promulgación de la LOGSE y sus nuevas concepciones integracionistas, el alumnado con necesidades educativas especiales (n.e.e.) se ha incorporando al sistema educativo ordinario. Bajo esta perspectiva, se reconoce que cada alumno o alumna es diferente y se establece un objetivo básico para todos: el desarrollo integral de todas sus capacidades.

Pero no podemos olvidar que las diferencias de nuestro alumnado en cuanto a aptitudes, motivación y estilos cognitivos son enormes, y todo ello condiciona el estilo de enseñanza-aprendizaje. Por tanto, una educación que atiende a la diversidad no sólo responde a los alumnos que presentan n.e.e. sino a todo el conjunto de diferencias que hacen una educación de calidad incluyendo a todos, con sus circunstancias personales, culturales, sociales o familiares.

La atención a la diversidad puede considerarse un área prioritaria en la práctica educativa que no sólo concierne a especialistas de la educación especial, sino a todo el profesorado.

Como señala Almodovar Garrido (2009) “la diversidad del alumnado, […] constituye el esencial ingrediente que hace que hace de la profesión educadora un arte…”

Al hablar de Escuela Inclusiva, hacemos referencia a algo que tiene que ver con todos los alumnos y alumnas y con todos los centros escolares, y por lo tanto, que afecta al sistema educativo en su conjunto. El objetivo de conseguir escuelas inclusivas se ha convertido en una de las primeras aspiraciones de todos aquellos que defienden la equidad en educación.

Así pues, el reto de la educación del SXXI se centra en ofrecer una educación de calidad para todos y entre todos. La LOE y la LOMCE hacen referencia a la calidad y la equidad como dos partes de un todo, no podemos entender un sistema educativo de calidad sin tener en cuenta la equidad de todos los agentes que intervienen en el proceso educativo, sin discriminación.

En este marco de equidad y escuela inclusiva, se reconoce al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo como todos los alumnos que requieren una atención educativa diferente a la ordinaria por presentar:

Necesidades educativas especiales
Dificultades específicas de aprendizaje
Trastorno por déficit de atención con Hiperactividad
Altas capacidades intelectuales
Haberse incorporado tarde al sistema educativo
Condiciones personales o de historia escolar

Una de las novedades que incorporó la LOMCE fue la consideración de los alumnos con TDAH y Dificultades Específicas de Aprendizaje dentro de los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.

Las administraciones educativas tienen que fomentar la calidad, la equidad y la inclusión educativa de las personas con discapacidad, la igualdad de oportunidades y no discriminación por esta razón, medidas de flexibilización y alternativas metodológicas, adaptaciones curriculares, accesibilidad universal, diseño universal, atención a la diversidad y todas aquellas medidas que sean necesarias para conseguir que el alumnado con discapacidad pueda acceder a una educación de calidad en igualdad de oportunidades.

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