La Extensión de la Integración por el mundo

la extensión de la integración

La integración “es un concepto clave en un amplio movimiento internacional que comienza en la década de 1960” (Rispens, 1994), que intenta reformar sustancialmente la atención educativa a los que tienen necesidades especiales. Durante la década de los años 1960 se produjo en determinados países de Europa (Suecia, Noruega e Italia) y en los Estados Unidos de Norteamérica, como reacción a los sistemas escolares segregadores o marginadores, un amplio rechazo de los centros de educación especial.

Pero es a partir de 1990 cuando se propugna fuertemente la necesidad de integración total o inclusividad. En este movimiento integracionista ha influido la extensión de la sensibilidad social hacia principios tales como la equidad y los derechos humanos para todas las personas; pero, además, otros factores han ejercido también gran influencia. Entre ellos cabe referirse a:

– Cambio en las actitudes de los padres
– Incremento de la dotación de profesores
– Intensificación de la formación del profesorado
– Mejora del equipamiento de las escuelas
– Cambios en los entornos pedagógicos
– Introducción en las escuelas de la tecnología de la información y comunicación

El informe Warnock (1978) del Parlamento británico considera la aparición de la integración “como el acontecimiento primordial del mundo contemporáneo en materia de educación especial”.

La promoción de la educación integradora total o inclusiva ha sido, también, impulsada por Declaraciones y documentos de organizaciones internacionales, en las que se apoya decididamente la acción educadora con este enfoque.

El número de países que trabajan siguiendo un enfoque inclusivo o de integración total es cada vez mayor, vamos a ver una pequeña evolución de algunos países en este sentido.

La Integración en Europa
El informe de 1992 emitido por la Comisión Europea sobre progresos realizados en materia de integración escolar en la Comunidad Europea revela, según Weijer en 1998, una clara evolución de la legislación que apoya la integración en los países miembros. En 1998, los estudios realizados por dicha comunidad Europea mostraban que una cuarta parte de los alumnos que mostraban dificultades o necesidades especiales se encontraban escolarizados en escuelas ordinarias, mientras que el resto se encontraba en escuelas especiales. La tendencia, sin embargo, es reducir la segregación como tratamiento especializado e incrementar la educación integrada.

Las políticas educativas impulsadas en Europa en relación a la integración de los alumnos con necesidades educativas especiales iniciadas en 1960 y con más fuerza en 1970 y 1980, continúan vigentes durante las década de los 90. Dicha tendencia va acompañada en Europa con la transformación de los centros escolares especializados (predominantes en 1985) en centros de recursos para apoyo a la educación integrada (Weijer, 1998).

La Integración en España
En España, la integración se inicia durante el curso escolar 1985-86.
El entonces Ministro de Educación, José Mª Maravall Herrero, informaba en el Congreso de los Diputados que la integración escolar perseguí lo siguiente: “integrar a sordos con inteligencia limitada y ligera, así como a niños y niñas que tienen dificultades de aprendizaje. También pretende integrar a niños que padezcan trastornos motóricos y ciegos”. La integración comenzó de modo experimental en lo entonces conocido como Educación Preescolar (4-5 años) y en primer curso de Educación General Básica (6-7 años).

La integración se extiende en España, de manera sucesiva a la Educación Preescolar o Infantil (0-6 años), Primaria (6-11 años), Secundaria Obligatoria (11-16 años), Bachillerato (16-18 años) y Formación Profesional (a partir de los 16 años); también se avanza en la adaptación y reserva de plazas en centro universitarios para sujetos con necesidades educativas especiales.

El Real Decreto 696/1995 de 28 de Abril de 1995 del Gobierno determina que “los alumnos con necesidades educativas especiales, temporales o permanentes, asociadas a su historia educativa y escolar, así como a condiciones personales de sobredotación y de discapacidad psíquica, motórica o sensorial serán escolarizados en los centros y programas ordinarios. Sólo cuando se aprecie de manera razonada que las necesidades de dichos alumnos no pueden ser adecuadamente satisfechas en un centro ordinario, se propondrá su escolarización en centros de educación especial”.

La Integración en América Latina
La actuación de diferentes Administraciones educativas y como avalan experiencias y estudios, la tendencia a la integración y escolarización inclusiva de los niños y niñas con necesidades educativas especiales se extiende también cada vez en mayor medida en América.

Sin embargo, en América Latina los problemas económicos, especialmente los derivados de la deuda externa, han tenido un efecto negativo en el nivel de vida de los ciudadanos, hasta el punto de que algún autor ha considerado la década de los 80 como la “década perdida” (Tünnermann, 1991).

En cuanto a la atención a la educación especial, la evolución que se observa va desde una educación completamente diferenciada e institucionalizada, a una educación más integradora y basada en los recursos de la comunidad (Meléndez, 1998)

La aspiración es que en las prácticas sociales y académicas se desarrollen con una tendencia a la inclusión de los alumnos, dentro de la perspectiva que se dirija hacia la mejora y la innovación (Aguilar Montero, 1999).

Un autor mejicano afirmaba hace poco que “la integración a la educación pública de cualquier menor con discapacidad debe ser considerada como un mínimo y no como un máximo. Como un derecho y no como un privilegio. Como un punto de partida y no como una meta óptima. Como un medio y no como un fin. Como una estrategia y no como un objetivo” (Guajardo, 1996).

La Integración de los Estados Unidos de Norteamérica
En los E.E.U.U. de América se emplea el término “mainstreaming” para referirse a la integración, en clases y centros ordinarios, de los alumnos que poseen algún tipo de deficiencia. Por Ley PL 94-142 de 1975, “Acta de Educación de Todos los Niños con Deficiencias” se establece en este país la exigencia de que todos los niños que posean alguna deficiencia tienen derecho a recibir una educación pública lo menos restrictiva posible.

En 1987 J.L. Walker, uno de os autores de esta Ley describía que “el Congreso estaba interesado en la normalización de los servicios para los niños discapacitados, con la creencia de que la existencia de una discapacidad no exige necesariamente la separación y segregación de clases ordinarias, del ambiente escolar o de los contenidos académicos ordinarios”.

Recientemente el término “mainstreaming” está siendo sometido a revisión, ya que la interpretación que se hace del mismo permite que los alumnos con necesidades educativas especiales pasen un tiempo con alumnos que siguen el sistema de educación general y otro tiempo separados a efectos de tratamiento como discapacitados.

Por ello, en la actualidad cobra más fuerza el término inclusión que significaría “La oferta a todos los alumnos, incluidos aquellos que poseen serias deficiencias, con iguales oportunidades para recibir servicios educativos adecuados, con las ayudas y servicios suplementarios necesarios, dentro de aulas apropiadas a su edad y en las escuelas de su propio entorno, con el fin de preparar a los alumnos para que puedan contribuir a lo largo de la vida como miembros plenos de la sociedad” (Kerzner y Gartner, 1996)

Bibliografía:
Aguilar Montero, L.A. (1999). De la Integración a la Inclusividad. Buenos Aires: Espacio Editorial.

Deja un Comentario